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lunes, 12 de noviembre de 2012

Argentina: La vuelta a la Democracia y la hiperinflación


Leer antes: Argentina: La Dictadura Militar y el Neoliberalismo

La campaña electoral de 1983 giro en torno a los derechos humanos y la autoamnistía militar (juzgar a responsables de la Dictadura mediante juicios civiles). En particular, en campaña Alfonsín propuso recortar en un tercio el presupuesto militar y que la lucha antisubversiva quedara en manos de la policía dentro del respeto de la ley y los derechos humanos(1).
El Gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín Foulkes (1983-1989) heredo un país en una situación deplorable, a modo ilustrativo; el salario real era la mitad del que había a mediados de los 70, la inflación mensual era del 20% y la deuda externa había pasado de situarse en 8280 millones de dólares en 1976 a 45087 millones de dólares en 1983. Dicho gobierno estuvo marcado por la inflación que terminó siendo indomable en 1988, distintas rebeliones por parte de los militares y los intentos de juzgarlos, la crisis de la deuda a nivel internacional (estancamiento y escasez de financiamiento internacional), y la pésima situación económica. Los militares, además de una deuda externa colosal y la alta inflación, también había dejado el cambio económico estructural cuya dictadura persiguió, es decir, una economía en manos de los grupos económicos locales dominantes y los acreedores externos, a la vez que la desaparción de las fronteras económicas y el mercado doméstico, se estructuro una economía totalmente a la merced del exterior. Ante este panorama, el intento de implementar un modelo de exportación y reactivar la inversión en la economía real fracaso. En 1988 la economía argentina se encontraba en recesión con una inflación acumulada que superaba el 400%, mientras que dicha inflación era alimentada por los especuladores en la Bolsa de Valores aumentando el valor del dólar, y por consiguiente llevando a la devaluación de la moneda nacional,  la CGT había convocado 11 huelgas generales. El plan antiinflacionario implementado por Alfonsín fue un fracaso llegando a la hiperinflación de 1989 que trajo el final del gobierno de Alfonsín junto al estallido social y los saqueos.
El primer ministro de economía del gobierno de Alfonsín fue Bernardo Grinspun, quién se inclino por aplicar medidas de corte keynesianas para reactivar la economía. Impuso un control de precios, incrementó el gasto público y aumentó los salarios del 6% al 8% en el año (2). Estas medidas contaron con la oposición tanto a nivel externo como interno, y a su vez la inflación siguió aumentando, pasando del 15% mensual (promedio del último año y medio de la dictadura) al 29,4% en abril de 1985. Grinspun renunciaría en febrero de 1985, sus medidas no estaban controlando la inflación y no contaban con el apoyo de la Reserva Federal.


En la gráfica siguiente podemos observar la escalada de la inflación antes de la hiperinflación, datos anuales:


Grinspun fue sustituido por José Luis Machinea, quien junto a su equipo, aplicaron un plan económico de shock en busca de reducir abruptamente la inflación, este fue conocido como el Plan Austral. Este consistió en un rígido control de precios y salarios, reducción del gasto del Estado, freno de la emisión monetaria y un cambio de dólar a austral por 0,8 australes. El austral fue una moneda creada para sustituir el peso, 1 austral equivalía a 1000 pesos. El plan tuvo éxito por muy poco tiempo, logro reducir la inflación mensual al 1,9% en octubre de 1985. En la gráfica anterior no se nota el efecto del plan durante el 85, ya que la reducción de la inflación tuvo lugar durante sólo 4 meses (de julio a octubre). A pesar del plan, la inflación volvió a crecer en noviembre. Se aplico el Plan Austral II sin éxito. Finalmente, en 1988 se aplico el Programa para la Recuperación Económica y Crecimiento sostenido, conocido como el Plan Primavera. Este congelo los precios, tarifas, salarios estatales y el tipo de cambio, 53 empresas líderes acordaron congelar sus precios hasta finales de septiembre. Terminada la congelación de precios, empieza la escalada que culminaría en la hiperinflación, la huida al dólar, la pérdida de reservas del Banco Central y la suspensión del apoyo del Banco mundial (3).

En esta gráfica podemos observar la evolución de la inflación. Vemos que en 1989 está llego a estar en el 3057% (la hiperinflación que termino con el gobierno del Alfonsín). Un dato tan grande en un gráfico deja como insignificativo el resto, no obstante, desde mediados de los 70 hasta el 83 (época de la Dictadura) la inflación fue altísima también, como vimos en el gráfico anterior (La media anual durante este período fue del 236,42%). Como ya se dijo, la situación anterior era crítica, a modo de ejemplo del efecto de la alta inflación durante la dictadura, cuando en 1982 está alcanzo 209% anual, el salario real, sólo en el primer semestre, cayó un 34%(4).
En las siguientes gráficas podemos observar la evolución del PIB precios constantes 2005 en Paridad de Poder Adquisitivo y en la segunda su tasa de variación con respecto al año anterior:



En ambos gráficos podemos notar la inestabilidad económica que sufrió el país durante la época expuesta. Como el crecimiento de la economía estaba totalmente deprimido en los últimos dos años de la Dictadura, donde hay decrecimiento, y también observamos como afectaron los distintos planes que el Gobierno de Alfonsín implemento durante su gobierno, intercalándose años de crecimiento y depresión. Corroboran que la situación económica, la catástrofe heredada de la dictadura, no logro ser salvada. Un país económicamente destruido y altamente endeudado, difícilmente puede salir bien parado, por si sólo, de una situación como la que se presento en esta época. Está época, junto a la anterior, muestran las maravillas del endeudamiento especulativo sobre la economía de un país.

La crisis económica de entonces puso en peligro el pago de la deuda externa, y por consiguiente que los de Washington (los acreedores externos) se pusieran nerviosos. Washington había apoyado la subida al poder de la UCR, era preferible a la victoria del peronismo que era más propensa a implementar políticas que defendiesen más los intereses nacionales que los internacionales, pero dada la naturaleza de la crisis y el riesgo de impago, el apoyo a finales de los 80 iría al gobierno que estuviese dispuesto a pagar la deuda, a acatar el Consenso de Washington.

El Consenso de Washington (1989)

Todo empieza cuando al secretario del Tesoro de EEUU James Baker defiende como modo de pago de la deuda la privatización de empresas púbicas y la reforma del Estado, es decir, que los deudores pagaran con sus activos la deuda. La condición esencial para los países en vías de desarrollo es que estos abandonaran definitivamente la etapa del Estado del Bienestar, y que dieran por terminado el programa de sustitución de importaciones. Y a su vez tomasen medidas encaminadas a reformar la administración y recortar el gasto público (en busca del equilibrio presupuestario, el déficit cero). También, el gasto público tendría ser invertido en aquello que sea rentable, criterio que no asegura, cómo no aseguro, que este enfocado a cubrir la necesidad social, a la vez que se llevase a cabo un proceso de privatización de las empresas y monopolios públicos.  Una reforma impositiva tendría que ser llevada a cabo, la cual consistiese en ampliar las bases de los impuestos y reducir los tipos más altos, es decir, aplicar un sistema impositivo menos progresivo. Otras medidas fueron; ligar la política fiscal a la monetaria, desregulación de los mercados en especial el financiero y el de trabajo, apertura comercial (disminución de las barreras aduaneras), mayor protección de la propiedad privada, un tipo de cambio competitivo.

Es decir, el Consenso de Washington exigía que se terminase con el proceso de liberalización de las economías latino americanas. EEUU está vez no necesito un golpe de Estado para imponer estas medidas, gana en estilo, los dictadores al haber endeudado enormemente la economía argentina con fines no productivos, sino especulativos, como ya hemos visto, terminaron de dejar a Argentina en manos de sus acreedores. El Estado tiene que pagar una deuda que no puede afrontar sólo, para hacer frente a dicho pago, y sus otras obligaciones, necesita endeudarse, dicha disponibilidad de dinero, que disponible estuvo durante la Dictadura por parte de EEUU y el FMI, dejo de estarlo a la vuelta de la Democracia, hacía falta otra herramienta distinta a la represión para el control de los países sur americanos. La financiación para el pago de la deuda ilegítima.

Siguiendo estas directrices los países periféricos podrían conseguir “ayuda externa”. Y remarco las comillas. En la siguiente entrada se expondrá la década de los 90, vamos  a ver en que consistieron estas políticas y la “AYUDA EXTERNA”.

Bibliografía:
Argentinos. Tomo 2: siglo xx: desde YRIGOYEN hasta la caída de De LA RUA. Jorge Lanata. (1) pg 492 (2) pg 498 (3) pg 496 (4) pg 480.
Argentina: El siglo del progreso y la oscuridad (1900-2003). María Seoane
Gráficos de elaboración propia con datos del Banco Mundial.

sábado, 28 de julio de 2012

Argentina: La Dictadura Militar y el Neoliberalismo


La economía argentina hasta el 2001 ha tenido 3 modelos de desarrollo diferentes, el primero el modelo agroexportador (1880-1930) explicado ya, el modelo de industrialización sustitutiva de importaciones (1930-1976) y el modelo rentístico financiero (1976-2001). En las siguientes entradas se expondrá el tercer período, en la presente entrada irá del 76 al 83, es decir, la época de la dictadura militar y que culmina con la vuelta a la Democracia con Alfonsín. Primero, veamos los dos modelos restantes sin explicar:

El modelo de industrialización sustitutiva de importaciones nace a raíz de la fuerte crisis económica a nivel mundial de los años 30 y de la necesidad de la clase privilegiada de proteger sus intereses. Las circunstancias llevaron a una mayor intervención del Estado y a un intento de industrialización tardía de manera forzada. Los cambios sociales que implicaron la industrialización, más la impopularidad y corrupción de la clase conservadora gobernante trajeron en escena al movimiento político peronista.
El presidente Juan Domingo Perón llega al poder tras un golpe de Estado en 1943, fue en este momento cuando empezaron las políticas de carácter social y de redistribución de la renta. Aunque su gobierno militar durara sólo hasta 1945 donde es forzado a renunciar y es encarcelado por la fracción contraria del Ejército Argentino. Luego, gracias a la presión de los sindicatos, que temían por perder los avances sociales conseguidos, Perón es liberado y gana las elecciones de 1946. Luego vuelve a ganar las elecciones en 1952, aunque su presidencia se ve interrumpida por otro golpe militar en 1955.
Entrar en detalle en este complicado periodo de gran inestabilidad política y económica no es el objetivo de momento, más adelante lo será. Pero si es importante resaltar que durante el peronismo se llevan a cabo políticas sociales, de redistribución de ingresos, aumentos salariales y un incremento del empleo público. Hay una notoria mejoría en la distribución de los ingresos, llegando la participación de los asalariados al 50% del PIB. Dentro de las políticas sociales aparecen las jubilaciones y pensiones, vacaciones pagas, aguinaldos, viviendas populares etc.  
A partir del golpe militar de 1955 empieza a haber una sucesión de gobiernos tanto civiles como militares, la mayoría duraron menos de 3 años. Hay en este periodo, hasta 1976 con el Golpe Militar de Videla, una alternancia entre políticas progresivas y regresivas de distribución de ingresos, de crecimiento económico, crisis e inflación. El modelo de sustitución de importaciones termina fracasando bajo este ambiente político y social, Argentina sigue siendo un país muy dependiente del exterior.

Modelo rentístico financiero (1976-2001). Periodo que comienza con la dictadura Jorge Rafael Videla (seguido por otros dictadores), que interrumpe en 1976 el último intento de gobierno peronista marcado por la crisis internacional de los 70 y los fuertes conflictos sociales de finales de los 60 y principios de los 70, la dictadura duraría hasta 1983. En este periodo, los militares argentinos, al igual que Pinochet en Chile, disponen de la financiación y apoyo internacional (EEUU y el FMI) para llevar a cabo sus políticas económicas de carácter neoliberal.  Hay una fuerte apertura al mercado exterior acompañada por una desindustrialización y reprimarización de la actividad económica, y un importante endeudamiento externo, que aumento en un 364%, y una fuerte actividad especulativa financiera (lo contrario al periodo anterior, donde el proceso de industrialización había comenzado, la economía se había protegido  al exterior y el endeudamiento externo había sido más controlado, aumentando del 66 al 75 en un 140,38%). En cierta medida fue una vuelta al modelo del primer periodo.
A partir de 1983 vuelve la Democracia a la Argentina, con Raúl Ricardo Alfonsín (1983-1989). Será un periodo marcado por la alta inestabilidad económica producto de alto endeudamiento externo (en este período tiene lugar la crisis de la deuda latino americana) y una inflación que culminara con la hiperinflación de 1989. Dicha hiperinflación trajo consecuencias nefastas, multiplicando casi por dos en poco tiempo el porcentaje de la población que vivía bajo el umbral de la pobreza (que casi alcanzo al 50 % de la población). 

Distintos aspectos económicos y sociales de la dictadura militar


El golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 fue gestado por EEUU, fue una intervención político militar de Washington con el fin de mantener la hegemonía estadounidense y luchar contra el comunismo en Latinoamérica. Los militares argentinos ayudaran bastante en esta última tarea sea mandando tropas o vendiendo armas a países como el Salvador o Guatemala. También este golpe fue apoyado por la clase dominante argentina del sector primario que era contraria al peronismo y a un capitalismo basado en la industrialización y el mercado interno. A la vez que estaba en contra de las políticas progresivas del peronismo.

Aunque el papel de EEUU fue determinante en la implantación de está dictadura a la vez que otras muchas en el continente, y junto al FMI, la apoyo financieramente, no son los únicos que estuvieron en la misma cama con los dictadores. La Iglesia católica como institución se olvido de condenar la dictadura hasta 1979 y un cuarto de siglo tardó la Iglesia argentina en llevar a cabo una pequeña auto crítica, institución que fue beneficiada e incluso estuvo involucrada en la dictadura por un lado, pero a su vez hubieron numerosos casos de curas y monjas contrarios al régimen que de manera individual lo combatieron y algunos terminaron asesinados, como por ejemplo los tres que curas fueron asesinados una noche en la Iglesia de San Patricio en el barrio de Belgrano en Buenos Aires y las tres monjas francesas desaparecidas. También por otro lado, en el 78 EEUU llevaba como bandera en la guerra fría los derechos humanos (y por tanto empezó a presionar para que se aplicasen en Argentina, aunque para entonces el 90% de los desapariciones habían tenido lugar), eso y la posición negativa de EEUU y Europa a levantar su proteccionismo del sector primario tensaron las relaciones con el régimen de Videla, no obstante este empezó a tener buenas relaciones con Unión Soviética quién incluso apoyo el régimen anticomunista de Videla en la ONU. Nunca, como siempre, parece ser que la moral parece ser una variable relevante en los gobiernos de muchos países e instituciones internacionales.

En 1978, en un intento de exaltar el nacionalismo argentino, el apoyo del pueblo al régimen y tapar los problemas económicos de la época (inflación y recesión), se organizo el Mundial de Fútbol. Más tarde la situación económica y política no mejoraría e incluso empeoraría; El Producto Interior Bruto caería (PIB, medida agregada que expresa el valor monetario de la producción de bienes y servicios finales de un país durante un período*); bajos salarios e inflación; recesión industrial. En 1981 Videla y de Martínez de Hoz (el ministro de economía) serian sustituidos por otros militares (primero por Roberto Viola y el ministro de economía Lorenzo Sigaut y luego por Leopoldo Fortunato Galtieri y el ministro de economía Roberto Alemann). 

El dúo Roberto Viola y Lorenzo Sigaut estaría por poco tiempo, desde el 1 de abril hasta el 20 de diciembre de 1981, que fue sustituido tras un golpe interno por Leopoldo Fortunato Galiterio y Roberto Alemann. Al tomar el mando de la economía Siguat, la inflación estaba en torno al 131%,  había una alta tasa de desempleo, el salario real estaba cayendo, el sector real de la economía se seguía desmantelando, fuga de capitales y el peso era una moneda sobrevaluada. Sigaut terminaría con el peso sobrevaluado tras su frase famosa “el que apuesta al dólar, pierde”  devaluaría el peso en un 30%, también terminaría con las inversiones golondrina y desdoblo el mercado cambiario (mirar más abajo la explicación) y empezó el proceso de estatización de la deuda externa. Este gobierno finalizaría con una profunda recesión económica, con caídas del PIB del 9%.**

El Gobierno militar de Fortunato Galiterio lleva a cabo el último intento de que la dictadura consiguiese el respaldo de la población, el 2 de abril de 1982 las tropas argentinas invaden las islas Malvinas declarándole la guerra a Gran Bretaña, que terminaría en fracaso el 14 de junio de 1982. El régimen conseguiría momentáneamente el apoyo de toda la población durante solo un mes. Este fracaso significo el fin del régimen, y el comienzo de la destrucción de toda la evidencia que podría culpar al mismo, relacionada con las torturas, arrestos ilegales, corrupción, etc.

Otras medidas que tomo el régimen junto al presidente del Banco Central, Domingo Cavallo, para terminar de hundir el país en el desastre que luego se encontraría la democracia, fue absorber 23.000 millones de dólares de deuda privada, es decir, se convirtió la deuda externa privada en divisas de las grandes empresas en deuda pública. Sobre este punto hay que resaltar que una buena parte de dichas deudas estaban formadas por deudas de cada empresa consigo misma. Otra medida similar, tomada por el ministro de economía Lorenzo Sigaut en 1981, fue la abertura de una línea de crédito de 3.800 millones de dólares para las empresas endeudadas en divisas pudieran convertir las deudas a corto plazo en largo plazo. Está medida fue una indemnización a dichas empresas por la devaluación que tuvo lugar, que la misma finalizaba con el negocio que estas habían estado haciendo, cambiar pesos sobrevaluados por dólares. baratos.  Es decir, una vez más la clase dirigente se beneficia del Estado y el contribuyente, tras haber estado beneficiándose de la actividad especulativa.

Dados estos acontecimientos la población empezó a movilizarse contra el régimen, y este en 1983 tuvo que convocar elecciones, aunque no sin antes aprobar una ley de auto amnistía que los protegiese de los castigos que vendrían más adelante con la democracia. El 10 de diciembre de 1983 Alfonsín del partido UCR asumió como presidente democrático de Argentina.

Las características de esta turbia faceta de la historia argentina se caracterizan por:
  • ·         Lucha contra el “terrorismo”, según los militares Argentina era una “Nación agredida” y la estaban protegiendo y re-organizando.
  • ·         Se establece la pena de muerte  por Consejos de Guerra, de manera encubierta a la población argentina.
  • ·         Se prohibió la actividad política y sindicalista
  • ·         Censura de la prensa
  • ·         Se redujo el Congreso a una comisión militar 
  • ·         Creación de campos de concentración clandestinos. Los desaparecidos eran sometidos a procesos de interrogatorio y tortura para que luego empiece el proceso de desaparición propiamente dicho, donde estos perdían su nombre e identidad a cambio de un número para ser finalmente enterrados en las tumbas NN (No Name). Se estima que el número de desaparecidos estuvo en torno a los 30.000.***
  • ·         Lavado de cabeza a la población ya desde jardín de infantes.
  • ·         Prohibición de varias obras que eran consideradas subversivas y contrarias a la ideología del régimen. Quema del Principito, prohibición del tango Cambalache, las matemáticas modernas, libros infantiles de Elena Walsh, etc.
  • Las medidas tomadas durante este periodo fueron:

  • ·         Una menor participación del Estado en la economía
  • ·         Favorecer al sector agropecuario y a las inversiones extranjeras
  • ·         Apertura irrestricta al comercio exterior. Esto llevo, en nombre de la “competitividad” o de los intereses de la clase privilegiada a que la participación de los asalariados sobre el PIB pasase del 50% al 29% entre 1976 y 1981. Es decir, se lleva a cabo una transferencia de ingresos a la burguesía agroexportadora y especuladora. Esto se hizo a su vez bajo un peso sobrevaluado que favorecería a las importaciones y a la actividad especulativa
  • ·         Concentración de la riqueza y aumento de la pobreza (esta pasaría de representar el 11% de la población a cerca de un tercio).
  • ·         Reducción del crédito a las pequeñas y medianas empresas
  • ·         Fuerte endeudamiento externo. El endeudamiento dejo de estar destinado a la compra de bienes de capital necesarios para la industrialización, sino que se implemento para hacer prevalecer al capital financiero con fines especulativos. Se hizo un cambio en la inversión de la economía real a la especulación y a la economía represiva (gasto militar). Las medidas que hicieron este panorama posible fue el refinanciamiento de la deuda externa que se consigue en Washington y la sanción de la ley de inversiones extranjeras, que daba amplías garantías al capital financiero.

  • La tablita y las inversiones golondrina



         
          Martínez de Hoz, no dudo, como siempre hacen muchos economistas, en re abrir el camino para el dinero fácil producto de la especulación. Se divide el tipo de cambio en dos:
    ·         El tipo de cambio comercial, sujeto a las fluctuaciones sean exteriores o propias de la inflación, y más alto.
    ·         El tipo de cambio financiero, estable y garantizado por el Estado.

         Luego, con la nueva ley de entidades financieras se libera la fijación de las tasas de interés y se alentó los depósitos a corto plazo. Esto provoco que las ganancias que daban los tipos de intereses de entonces eran mayores a las ganancias que uno podría llegar a tener invirtiendo en la economía real, que dicho sea de paso, quitando el sector primario en manos de unos pocos, no existía. El juego era el siguiente: Se traían dólares del exterior, cambiaban por pesos, se depositaban con un rendimiento alto en intereses, y luego se retiraba el capital e intereses a un tipo de cambio garantizado, todo esto posible y auspiciado por la estabilidad del tipo de cambio financiero y la garantía estatal. Una vez más se divide el tipo de cambio en dos, cómo en 1887.
          
         De esta manera se desenvolvió Argentina social y económicamente durante la dictadura. Marcada por una burbuja, la abertura del mercado argentino a la importación principalmente de China, Taiwan, Corea y otros países asiáticos que destruyo a una industria argentina naciente que no podía competir con un peso sobrevaluado junto a los precios y mano de obra barata de dichos países. Se terciariza y primeriza la economía, junto a una clase media que vivía bajo la ilusión de consumir bienes importados a la vez que vivía aterrorizada por el régimen.

    La deuda externa y el endeudamiento especulativo:

    En los gráficos a continuación podemos observar la evolución de la deuda externa durante este periodo:


    Podemos observar que la deuda externa pasó de estar en torno a los 8.000 millones de dólares a 45.000 dólares, llegando a crecer en torno a los 8.000 millones de dólares por año.




    Finalmente en el gráfico a continuación podemos observar como Argentina se endeudo a un ritmo muy superior al cual crecía su economía. Debido a que dicho endeudamiento no fue destinado a la inversión en la economía real e industrialización del país, sino a la especulación, al gasto militar y consumismo de bienes de importación, fue un endeudamiento insostenible cuyo crecimiento estuvo por encima del crecimiento o incluso el general decrecimiento y estancamiento de la economía.


    Cabe resaltar que en la presente entrada no se releja la totalidad de las atrocidades que llevo a cabo el gobierno militar ni la Guerra de las Malvinas recibe el nombramiento ni explicación que se merece, se debe simplemente a que no es el objetivo de hoy. El objetivo es…

    Bibliografía:
    Argentinos. Tomo 2: siglo xx: desde YRIGOYEN hasta la caída de De LA RUA. Jorge Lanata.
    Argentina: El siglo del progreso y la oscuridad (1900-2003). María Seoane
    Rapoport, Mario (2006): "Etapas y crisis en la historia económica argentina: 1880-2005", Oikos N°21,
    55-88, EAE, Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH), Santiago de Chile


sábado, 14 de abril de 2012

La crisis argentina de 1890, otro espejo donde mirarse

En el apartado Historia Económica Argentina empezare a publicar de manera regular la evolución económica y social argentina, explicándola a grandes rasgos. Espero con esto hacer quien lea esto invitarlo a la reflexión sobre las políticas económicas que se tomaron, se están tomando y se planean seguir tomando en Europa en cara a la actual crisis económica. Para invitar a la reflexión sobre el funcionamiento del capitalismo, en una de sus peores expresiones, en especial, el neoliberalismo. Comencemos, espero que a ustedes les resulte por lo menos la mitad de interesante de lo que me resulto a mí mientras me informe. Espero también que aquel que encuentre errores o no esté de acuerdo conmigo, no dude en avisarme, sobre todo para contrastar información, al tratar la historia existen más pantanos que bibliotecas.

El Modelo agroexportador (1880-1930)

Cuando sucedió está crisis Argentina se encontraba en el modelo de desarrollo económico agroexportador (1880-1930). Este se basaba en los grandes recursos agrícolas que cuenta el país, capitales externos y en la gran inmigración que tuvo lugar en dicha época. Aunque las tierras fuesen un bien abundante, estas estaban bajo la propiedad de unos pocos, sobre todo las tierras explotables, como dato indicativo el 5% de los propietarios controlaba el 55% de las explotaciones agropecuarias en 1914. El poder estaba en manos de una oligarquía propietaria de la tierra, que era altamente corrupta y que fomentaba el fraude electoral.
También es una época donde el endeudamiento, muchas veces con fines especulativos, crece sin control, siendo una de sus principales funciones la financiación del gasto de ciertos sectores privilegiados y la fuga de capitales. Por tanto, hay una gran dependencia del capital externo, problema que seguirá latente durante mucho tiempo, y a su vez existe un fuerte desinterés nacional siendo los intereses de la nación irrelevantes.

Argentina, será dependiente del exterior y estará al servicio de este durante la mayor parte de su historia. Este hecho puede ser ilustrado tomando una de las declaraciones del  vice presidente Julio Argentino Roca hijo (1931), tras un tratado comercial con Inglaterra, decía que la Argentina “desde un punto de vista económico debía considerarse una parte integrante del imperio británico”. También las políticas económicas que siempre fueron llevadas a cabo en el país respaldan está afirmación.
La ideología liberal predominante en esta época no trajo políticas de carácter social ni una redistribución de la renta. Las mejoras económicas de las clases más desfavorecidas fueron producto del crecimiento económico inestable de este periodo. Tampoco trajeron consigo un crecimiento económico sostenido y sostenible, un crecimiento errático, aunque durante ciertos periodos rápido, y un fuerte endeudamiento con fines especulativos que no tardaría en materializarse en crisis económicas e impagos a acreedores extranjeros.


El primer impago de la deuda argentino fue en 1828 debido a diversos motivos como conflictos bélicos e inestabilidad institucional, entre otros. El empréstito recibido por la banca inglesa Baring Brothers de un millón de libras esterlinas sería pagado 80 años después. No obstante, nos centraremos hoy en el segundo default de dicho país en 1890, que también afecto mucho al mencionado banco inglés. El default argentino de 1890 se debió a la crisis económica desatada en aquel entonces producto de la especulación, corrupción, el fuerte endeudamiento con Inglaterra y la fuga de capitales. Dicho endeudamiento fue contraído un quinto por el presidente Roca y el 80% restante por el presidente Juárez Celman. 

La dinámica de la crisis de 1890 fue la siguiente:

• Especulación bursátil
• Privatizaciones desenfrenadas con guarnición de corrupción
• Inflación
• Devaluación
• Corridas bancarias
• Fuga de capitales
• Gran Endeudamiento externo, del 80 al 90 la deuda externa crecería de 83,5 millones de pesos a 670 millones.
• Enriquecimiento de unos pocos a costa del empobrecimiento de la mayoría
• Pérdida de credibilidad de la clase política

Como ejemplo de lo anti democrático que era la política entonces, Miguel Juárez Celman, presidente que llega al poder en 1886 mediante el fraude electoral, declara:
“No creo en el sufragio universal. Consultar al pueblo siempre es errar pues éste únicamente tiene opiniones turbias.”

La especulación bursátil que prolifero en aquel entonces ofreciendo una rentabilidad mucho mayor a la que representaba la inversión e incluso el trabajo en la economía real, la corrupción que acompañaba las privatizaciones, las crecientes importaciones que superaban con creces a las exportaciones (3 a 1 como mínimo), y el endeudamiento descontrolado con Inglaterra sea para financiar el déficit comercial o en forma de inversión para la implementación del Ferrocarril, son los factores determinantes a tener en cuenta en cómo se llego a la crisis de 1890.

¿Cómo?

En 1887 Celman permitió que los bancos pudiesen emitir billete de curso legal con el respaldo de las reservas de oro que tenía el Estado. Además, permitió que cualquier persona con un capital mínimo de 25000 pesos moneda nacional pudiese fundar un banco. Dejar la política monetaria, es decir, la impresión de dinero a su libre albedrío sin control alguno y en manos privadas es, como la práctica lo ha demostrado, un desastre inflacionario. Hay que tener en cuenta que  para entonces el Oro era la referencia tanto en el mercado de divisas como en el mercado comercial internacional. El patrón oro estaba de moda al haber dado muy buenos resultados a la potencia de aquel entonces, Inglaterra que lo había adoptado en 1821. Argentina lo adoptaría recién en 1881. 

Por un lado, el sistema funcionaba de la siguiente manera, el banco imprimía, y le compraba la deuda al Gobierno, a cambio el Gobierno le pagaba con billetes que estaban bajo la denominación de cada banco y que estaban respaldados por un cambio en oro. Luego los Bancos cambiaban estos billetes creados por el Gobierno por oro y lo sacaban del país. Al abrir camino a este negocio la creación de bancos empezó a proliferar, y dos años después estos empezaron a sacar sus capitales del país. Ante la fuga de capitales que amenazaba el respaldo de la moneda nacional con el oro el Gobierno, y una posible quiebra del sistema financiera de aquel entonces, implemento el Corralito del siglo XIX, limito la retirada de los ahorros depositados.

Naturalmente, está medida trajo una importante inflación y devaluación, lo cual favorecía no sólo a los banqueros y a la actividad especulativa, sino que también a los terratenientes de entonces, quienes exportaban y que al hacerlo cobraban en oro y a su vez pagaban en la moneda nacional a los trabajadores y proveedores. El Financial Times de Londres lo explicaba de la siguiente manera:





Otro modo de hacer negocio que se incentivo en aquella época fue el relacionado con el desarrollo del Ferrocarril y la inversión directa extranjera, en especial de Gran Bretaña. Es decir, se concedía al sector privado los derechos de explotación, teniendo antes que invertir naturalmente, de líneas de tren. Para incentivar la entrada de capital extranjero, el Gobierno garantizo una rentabilidad del 7%, lo cual significaba, que en caso de tener pérdidas los inversores tendrían unas ganancias del 7%. Así el gobierno destruye una de las supuestas ventajas de la privatización, el esfuerzo del empresario por tener beneficios, crecer, mejorar su servicios, ser eficiente, etc. No obstante, los empresarios extranjeros si obtuvieron beneficios pero declaraban pérdidas para recibir el 7% del Estado. Además de esta irregularidad, también falto coherencia en otros aspectos, como la creación de dos líneas distintas que hicieran prácticamente el mismo recorrido, lo cual lleva a la competencia entre ellas, financiando el gobierno la rentabilidad de ambas. Hay que resaltar que de estas concesiones con rentabilidad asegurada quienes también se beneficiaban de una manera importante e incluso fueron quienes la hicieron posible, fueron los intermediarios, eran ellos, gente influyente de la clase privilegiada, quienes exigían concesiones con una rentabilidad asegurada y luego la vendía en el exterior.

Las consecuencias de la crisis



Carta de Miguel Cañé a Roque Sáenz Peña, fechada en París el 21 de octubre de
1891:



Desde un punto de vista actual europeo, tranquilamente uno podría decir que esté fragmento se trata de una carta escrita de un griego a otro griego, o en poco tiempo, espero errar, de un español a otro español.



Después de que Celman renunciase sube al poder Carlos Pellegrini, las medidas que implemento quita a las actuales la originalidad:

  •  Obliga un grupo de banqueros, estancieros y comerciantes argentinos a que suscribieran un empréstito de 15 millones de pesos para hacer frente a los vencimientos externos
  •  Recorto los gastos administrativos echando a 1500 empleados públicos. Tengamos en cuenta que la población argentina de aquel entonces la población estaría en torno a los 4 millones de habitantes y era principalmente joven.
  •  Muchas obras públicas quedaron postergadas
  • Se rebajaron los sueldos estatales y las jubilaciones y pensiones.      
  •  Primer abandono del patrón oro. 


Carlos Pellegrini declaro:
"... no tenemos nada, y si no pagamos, seremos inscriptos en el libro negro de las naciones insolventes" (Carlos Pellegrini: Presidente de la Nación)


Mientras tanto en el antiguo continente, la crisis de Barings Brothers trajo graves problemas financieros en Gran Bretaña, el Gobernador del Banco de Inglaterra tuvo que coordinar el cambio de acciones por deuda entre los mayores bancos de Londres para tomar control de Barings Brothers, el cual quebró, y así detener el pánico bancario que de lo contrario se hubiera desatado. Para ello también fue necesario el apoyo del Gobierno Británico y el Banco de Francia. El incumplimiento por parte del Banco de la Nación  trajo problemas serios a Europa, tras está crisis también Portugal quedaría fuera del patrón oro. 

Bibliografía, principalmente:

Los mitos de la historia argentina 2, Felipe Pigna.

Rapoport, Mario (2006): "Etapas y crisis en la historia económica argentina: 1880-2005", Oikos N°21, 55-88, EAE, Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH), Santiago de Chile.

argentinos, tomo 2. Jorge Lanata.


The Ascent of Money. Nial Ferguson

Hitos del endeudamiento public (folleto)


La responsabilidad de los bancos por mal asesoramiento al inversor. Con particular referencia al  cliente adquirente de títulos y/o bonos de deuda soberana. Lanús Ocampo, María Cecilia Martorell, Ernesto E.

Patrón Oro, banca y crisis (1875-1936). José Luís GARCÍA Ruiz


Crises in the Global Economy from Tulips to Today Contagion and Consequences. Larry Neal and Marc Weidenmier.





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