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domingo, 7 de febrero de 2016

La Rosa, Irán, la independencia y el comunismo. Gobierno en España.

Tras una burbuja, una crisis y un tsunami de corrupción, hemos visto como el mapa político español ha cambiado de forma significativa. Difícil es determinar durante cuánto tiempo el proceso de cambio continuara, o sí estamos ante lo que la historia política española denominara en un futuro como “anomalía”. No creo que estemos ante una anomalía, y en todo caso, hay que hacer frente a la presente situación. Entender que la Democracia es un sistema complejo.

Rajoy, ha sido realista, en términos prácticos ha abandonado la idea de ser Presidente. Quizás espere unas nuevas elecciones, aunque la mejora de sus resultados es improbable. No va a formar gobierno, ningún otro partido le apoyara. El PP ha de elegir un nuevo candidato y comenzar una regeneración integral. Sí, tienen una masa de votantes que no desaparecerá fácilmente. Votantes que no penalizaran al partido pase lo que pase. En el mejor de los casos lo ven como el mal menor, y en el peor de los casos lo votan como quién es seguidor del Real Madrid. Nació del Real Madrid, morirá como tal. No obstante, sin una regeneración completa, el PP irá perdiendo fuerza. Es simple, han de dejar de cargar gasto en concepto de “putiferios” a las arcas públicas. Esto sucedera siempre y cuando Ciudadanos y Podemos no hagan desastres, o se conviertan en una Mafia Iraní-Siciliana.  

Como saben los pactos son ineludibles, y el juego de la Democracia comienza. No podrá imperar un único punto de vista. En lo que algunos etiquetan de inestable, otros vemos la oportunidad de la creación de un gobierno representativo. Las negociaciones que están teniendo lugar, y el posible pacto, son el precio que se ha de pagar para evitar un gobierno que ignore a la mitad de la población. La mayoría absoluta habilita a un partido determinado a gobernar dándole la espalda a la mitad de la población. Y por desgracia, dicha capacidad se aplica. No se ha entendido que si uno saca mayoría absoluta, no implica la desaparición de quienes no les ha votado.  En cambio, un gobierno que dependa de distintas fuerzas políticas es en principio más proclive a tener en cuenta a los distintos sectores de la sociedad.

Ahora Pedro intenta formar gobierno. Sus probabilidades de éxito son bajas, aunque está demostrando ser mucho más hábil de lo que me esperaba. El posible gobierno que surja será de izquierdas con fuerzas independentistas, o no será. Es deseable que negocie con Ciudadanos, de eso se trata la Democracia, pero los resultados serán inútiles. El PSOE liberal podrá entenderse con Ciudadanos, y la cúpula del partido será feliz, pero no contará con el apoyo de ninguna otra fuerza política.  Las cuentas no salen.

La Rosa, Irán, la independencia y el comunismo son la opción.  Que funesto suena, pero no es para tanto, es incluso bueno. En ocasiones, los miedos enviados desde la derecha mediática tienen el fin de proteger el régimen de la burbuja, la crisis y la corrupción. En otras, son de quienes efectivamente ven lo desconocido como peligroso. También esta opción se encuentra enfrentada con la cúpula del PSOE. Estamos viendo como no hay muchas diferencias entre la cúpula del PSOE y PP.

Pablo no es Hugo ni iraní, es europeo, doctor y profesor de universidad. No tiene ni tradición militar 
ni ha estado implicado en dictadura alguna. El contexto social en el que se ha desarrollado es completamente distinto al de Venezuela. Al igual que la masa social española es distinta y nos movemos dentro del marco de la Unión Europea. Es una obviedad que a la derecha mediática le gusta ignorar. Es muy improbable que genere los desastres que se señalan. Podemos tiene ideas interesantes, y casi ningún invento o extravagancia. Su defensa de la transparencia, coherencia y seriedad es necesaria que se aplique.

Luego, los independentistas quizás se tranquilicen si se sienten representados en el Gobierno de España. Si forman parte del Gobierno, podrán empezar a negociar de forma seria aquellas cosas que generan un conflicto real entre el Estado y ciertas Comunidades Autónomas. Y solucionarlas. Es verdad que parte del movimiento independentista en Cataluña ha sido impulsado por una suerte de retroalimentación partidaria entre el Gobierno Central y el Autonómico. Con la bandera, ambos han afianzado su posición política y han logrado desviar la atención de los efectos de la crisis. Naturalmente, está estrategia no es deseable. El conflicto irá aumentando hasta que efectivamente Cataluña declare la independencia. Y tarde o temprano otras comunidades le seguirán. Si algo puso en relieve las últimas elecciones catalanas, es lo distinto que es el mapa político en el norte. Si se quiere mantener a España unida, no se puede ignorar está realidad. Hay que incluirlos, no marginarlos. Por tanto, el pacto con los independentistas es el primer paso para el entendimiento. Tienen representación parlamentaria para que sean tenidos en cuenta, y no ignorados.

Alberto es el político mejor valorado, y probablemente el más respetado. En materia económica su diagnóstico y soluciones son acertadas. Entiende que el principal problema de España pasa por las características del sistema productivo y ve el fraude fiscal como otro de nuestros grandes problemas. La reforma impositiva la ve necesaria en busca de una mayor progresividad y recaudación. Alberto no es Stalin. Al igual que existen grandes diferencias entre Hugo y Pablo, las hay entre Alberto y Stalin. Otra obviedad.

Finalmente, España necesita unos representantes que se unan a Grecia, Italia y Portugal, y negocien con Europa una mayor flexibilidad fiscal e inversiones. Dentro de la Unión Europea, España necesita a Europa para salir de la crisis. Necesitamos un Gobierno que busque una mayor unión entre los países, y que se trabaje hacia una menor heterogeneidad económica y social entre los mismos.  En resumen, necesitamos una mayor defensa de los intereses de España y una reducción de las contradicciones económicas que existen en la UE.

Dicho esto, veo improbable la formación de un gobierno. Otras elecciones vendrán, espero equivocarme, hay que aprender a trabajar en Democracia. 

jueves, 15 de octubre de 2015

El problema de Izquierda Unida y Podemos

Voy a ser conciso, no voy a necesitar mucho espacio. Como observador externo de la situación creo que lo mejor que podrían hacer ambos partidos es ignorarse, por lo menos de cara al público. Dejar de hablar de errores históricos, de sopas de siglas, diferencias, fichajes, banderas o cualquier otra tontería que se os ocurra. Sinceramente creo que cada vez que Alberto o Pablo aparecen con estas historias, ambos partidos pierden votos. El primer día quizás tuvo gracia, pero tras semanas de estar dando vueltas con el mismo cuento han conseguido matar del aburrimiento hasta la más fiel seguidor/a. Además da una sensación de falta de proyecto. Por tanto, lo mejor que pueden hacer es ignorarse.

¿A quién le importa todo este tema? La unión podría haber sido interesante, pero dado que no tendrá lugar, otra vez, ¿A quién le importa? El periodismo insiste con el tema, ignórenlo y pasen a otro tema.

Tienen que empezar a hacer campaña y lo tienen fácil. Existe una serie de problemas en España, los cuales ya los han explicado bastante bien. Sus causas han sido expuestas. Llego la hora de centrarse únicamente en la exposición de vuestras estrategias y soluciones. De forma concreta y con el mayor nivel de simplicidad posible. Nada de cosas abstractas. Un ejemplo, la solución al problema de Cataluña es “recuperar la ilusión” (discurso de Ciudadanos). Una propuesta tan poco concreta y carente de contenido que es inútil. Al votante no le dice nada, han de evitar estas cosas.

Ambos partidos tienen propuestas, expónganlas. Han de dar soluciones claras, con principio y fin. Así van a llegar al poder y cambiar las cosas. Expliquen cosas cómo:
Agilizar la justicia
Mejorar la transparencia y atajar la corrupción
Reformar el sistema impositivo y reducir el fraude fiscal
Disminuir el desempleo
Pobreza
Desahucios

Por dar algún ejemplo, quizás tonto pero creo que es la clase de discurso necesario. “Vamos a poner en funcionamiento un programa de inversiones que persiga el desarrollo y uso extendido de la energía solar. Además de ello, quitaremos todas las barreras impuestas al sector por el anterior Gobierno. Dicha política mejorara la sostenibilidad energética del país y tendrá efectos muy positivos sobre el empleo. Además, implicara una inversión importante en la investigación y desarrollo. Nuestra estrategia no persigue sólo la implantación de la energía solar en España, sino que España se convierta en líder mundial en el sector. Los efectos positivos de alcanzar este objetivo son incalculables”.

No es mi intención escribir un discurso, sino resaltar la necesidad de empezar a exponer medidas concretas en cosas tangibles con efectos tangibles. Pasar del discurso excesivamente abstracto al discurso práctico de propuesta y resultado.  Exponer el proyecto del día a día de vuestro Gobierno. Mientras el resto de partidos cuentan sus cuentos, ustedes expongan sus estrategias para mejorar el país. El discurso abstracto que habla de todo pero que no dice nada es el que predomina. Una característica común que comparten ahora mismo todos los partidos. Atraigan el voto e ilusionen a la gente con sus proyectos sobre cosas concretas. Creo que no es ninguna tontería, que el votante deposite su voto porque tiene claro que van a cambiar una serie de cosas de una forma determinada. A modo de ejemplo, estoy seguro que más de una persona voto a Zapatero tan solo por su propuesta de quitar las tropas de Iraq. Esta estrategia devolverá la ilusión.

Vuestra oposición a las elecciones es de risa, el PSOE y el PP, no se centren tanto en su ataque, ya están desacreditados, sino en vuestros proyectos. Dejen que los demás sigan tirando piedras, ya hay una maquinaria muy eficiente con este encargo. Los enfrentamientos IU-Podemos sólo debilitan a IU-Podemos. Ya que os gusta el fútbol, como en un mundial, ahora juegan en grupos muy distintos, no os cruzareis hasta la final, es decir, hasta que lleguen al Gobierno.


Este cuento va también para todas y todos que tienen interés en que alguno de estos partidos suba al poder. Han de exponer las propuestas de dichos partidos y si sienten la necesidad de criticar, ya saben, ahí está el PP. El cambio en este país no vendrá por un transvase de votos de IU a Podemos o viceversa, sino de la división del voto conservador y el aumento de la tasa de participación a nuestro favor. 

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